No es fácil empezar un deporte pasados los cuarenta, menos todavía si el deporte que escoges es el judo. Pero con ilusión y perseverancia, todo es posible.

Y este es el caso de Silviu Stanescu, que llega al judo a través de su hijo Gabriel, una promesa alevín del club. Viendo los entrenamientos de Gabriel con sus compañeros, Silviu se decide a empezar con el Judo, para conocer más del deporte donde su hijo destaca. En pocas clases se da cuenta que el judo le gusta, que disfruta aprendiendo y que está cómodo sobre el tatami.

Tanto es así, que con poco más de un año de judo, y cinturón naranja, decide probarse en competición. No con el ánimo de ganar, ya sabe que va a tener que luchar con judokas mucho más experimentados y que son pocas las opciones. Cuando el trabajo no le deja acudir a los entrenamientos, busca horas durante el día para entrenar por su cuenta. Y se marca como meta, el Trofeo San Pascual, en Vila-real.

Llegó el día, nervioso e ilusionado a partes iguales, sale al tatami y lo da todo, incluso durante unos segundos llegó a ir por delante en el marcador en uno de los combates. Silviu no ganó una medalla, pero ganó en valentía, en experiencia, en coraje. Y nos recordó a todos que querer es poder.

Enhorabuena Silviu, por siempre serás el primer adulto que ha competido como KOI JUDO CASTELLÓ, y ese récord ya no te lo quita nadie.